Mayte Soriano Castelló

Cómo la Inteligencia Emocional puede ayudarte a mejorar tu Bienestar y el de tu Equipo.

Cómo la Inteligencia Emocional puede ayudarte a mejorar tu Bienestar y el de tu Equipo.

En las Organizaciones como en la vida, es fundamental aprender a gestionar nuestras emociones para disfrutar de un adecuado estado de Bienestar. En mi anterior artículo hacía hincapié en la definición que la OMS realiza de la Salud Mental. No solo como la ausencia de enfermedad, sino como la capacidad de saber identificar y gestionar nuestras emociones para conseguir Bienestar al relacionarnos adecuadamente con los demás.

La Inteligencia Emocional es una habilidad y por tanto se puede aprender entrenándola y poniéndola en práctica en todos los ámbito de nuestra vida: familiar, social, educativo y laboral. Ya que en todos ellos nos relacionamos de manera instintiva e intuitiva sin tener demasiada consciencia de qué estamos sintiendo, cómo lo sentimos a nivel fisiológico, y la utilidad de estas emociones en nuestra vida.

Cómo crees que puedes aprender a desarrollar tu Inteligencia Emocional y avanzar de dónde estas hacia dónde quieres llegar? A continuación te doy algunas pautas que considero pueden ayudarte a tomar consciencia, entrenar y mejorar tu Inteligencia Emocional alcanzando así el éxito en tus relaciones interpersonales.

Somos cuerpo y emoción: es imprescindible integrar hábitos de vida saludables.

  • Alimentación equilibrada: Las necesidades de alimentación de una persona que esta sufriendo un trastorno depresivo no son las mismas que las de un deportista de alto rendimiento o una niña que ha sufrido un acontecimiento vital estresante. Sabemos que las emociones son química, por tanto se pueden medir. Mi consejo: hacerse una analítica que mida niveles específicos de cortisol, serotonina, litio, adrenalina, noradrenalina, dopamina y oxitocina. En función a como se reflejen dichos niveles podrás definir con un nutricionista tu dieta y estar así cargado de energía y favorecer tu equilibrio emocional.
  • Hidratación: Dependiendo de nuestro peso necesitamos ingerir una cantidad de agua específica para que nuestro corazón trabaje de manera óptima y haga circular nuestra sangre hasta el cerebro y éste funcione adecuadamente . Por ejemplo, para una persona de 80 Kg, necesita ingerir entre 3 litros y 3 litros y medio de agua al día. En función de tu peso, calcula tu necesidad de hidratación e integra el hábito. Estoy convencida que observarás mejoras en tu rendimiento, seguro!
  • Actividad física: cuando practicas ejercicio liberas sustancias químicas (endorfinas) generadoras de sensación de felicidad. Reduces el estrés, mejoras tu autoestima, tu autoconfianza, previenes enfermedades degenerativas como Alzheimer. Para personas con trastornos de ansiedad, reduce los síntomas de ansiedad al liberar neurotransmisores. Fomentas la capacidad cerebral a través del fenómeno de la neurogénesis (estudió de Vaynman, Ying y Gómez-Pinilla). Ayuda a ser más productivo (Schwraz y Hasson, 2011) y previene las adicciones al generar dopamina (neurotransmisor de la recompensa). Necesitas más razones?

Cómo funciona nuestro cerebro y cual es su estructura?

Nuestro cerebro se estructura de la siguiente manera: el cerebro reptiliano, donde se ubican nuestras emociones más instintivas, las que nos ayudan en la supervivencia: miedo y reproducción. El sistema límbico, dónde las emociones nos muestran su cara más experiencial. Es en este espacio donde podemos practicar y desarrollar nuestra Inteligencia Emocional. Por último el Córtex o cerebro racional, que se divide en córtex prefrontal izquierdo (emocionalidad positiva) y cortex prefrontal derecho (emocionalidad negativa).

La empatia en su dimensión cognitiva y experiencial:

Por ejemplo, la persona que tiene más desarrollado su hemisferio derecho, es un persona con alta empatía cognitiva, es decir, comprende y entiendo cómo se puede sentir el otro a través de los signos que emite y por tanto comprende su problema con perspectiva.

En cambio la persona que ha desarrollado más su hemisferio izquierdo, puede sentir del mismo modo que siente la otra persona, es decir sufre y siente compasión por el otro. De tal modo que reacciona a su sentimiento, esto es lo que denominamos empatía afectiva.

Como ves la primera implica únicamente un trabajo cognitivo, mientras que la segunda supone una capacidad emocional. Para que un Líder conecte con su equipo, es fundamental que trabaje en el desarrollo de ambas empatías pues las dos son necesarias.

La Compasión entre las emociones que me proporcionarán una adecuada salud física y emocional.

La Compasión es un estadio superior a la Empatía. Los líderes que llegan a desarrollar esta cualidad emocional mejoran notablemente las relaciones con su equipo y colaboradores. Consiguen conectar con su equipo y desde ahí generar vínculos emocionales que mejoran su Liderazgo. Por otro lado, El Instituto de Matemáticas del Corazón ha estudiado y demostrado, que hay emociones que mejoran la ampliación de la variabilidad de nuestra frecuencia cardíaca. Esto genera directamente beneficios físicos a nuestro organismo como por ejemplo menos cansancio y mayor rendimiento. La Compasión es una de estas emociones.

Los siete pasos para entrenar y desarrollar tu inteligencia emocional:

  1. Entrenar el paso de un hemisferio al otro:

    si estamos de forma excesiva en el hemisferio derecho, desarrollamos muchísimo el “modo tarea” y cuando queramos centrarnos en las personas, es decir pasar al hemisferio izquierdo, nos costará mucho más conseguirlo. Es tarea de un buen Líder entrenar esta acción a través del desarrollo de la ética, la moral, la confianza o la justicia social.
  2. Las emociones suman o restan, no son neutras:

    Es necesario construir conversaciones emocionalmente inteligentes. Estas conversaciones son aquellas en las que ambos participantes han aprendido algo al finalizar la conversación. Además son un gran momento para practicar el modelo del MSCEIT (Modelo en Neurociencia 1987) que nos ayuda a Identificar, Usar, Entender y Manejar las emociones.
  3. Hazte preguntas y respondete a tí mism@:

    Normalmente le preguntamos al otro como se siente y quiere sentirse pero previamente nos lo hemos preguntado a nisotr@s mism@s? Esto es clave y fundamental para desarrollar nuestra IE. Preguntas para entrenar el modelo MSCEIT: cómo me siento? cómo quiero sentirme? Por qué me siento así? Que estoy dispuest@ a hacer? Qué quiero lograr ? Cómo puedo lograrlo? Qué emoción me va a ayudar?
  4. Controla tus secuestros amigdalinos:

    En nuestro cerebro el tálamo clasifica los estímulos externos que nos llegan y los envía a la amigdala (archivo emocional) y al córtex (cerebro pensante y racional). Si el estímulo es muy intenso y la amigdala lo percibe similar a una situación pasada que fue traumática y no esta sanada, dispara las reacciones de huída o ataque. En consecuencia tenemos reacciones desmedidas o nos bloqueamos. De este modo la amigdala a secuestrado a nuestro cerebro racional y su capacidad de dar una respuesta acorde a la situación – estímulo. Este es un claro ejemplo de que nuestro cerebro emocional procesa mucho más deprisa que el racional.
  5. Fomenta la participación en las reuniones:

    El aprendizaje en crecimiento supone que durante todo el proceso estamos aprendiendo y no solo al finalizar el logro o la consecución de los objetivos. Por tanto, motiva e impulsa a tu equipo a que participe de todo el proceso de aprendizaje. Suprime la emocionalidad sorpresiva, es muy ineficiente. Mucho mejor compartir la información con tu equipo y trabajar desde un enfoque colaborativo y cooperativo. Además desde el “nosotros” las reuniones serán más valoradas y generarás un mayor compromiso de equipo y fidelización.
  6. Activa tu Empatia Emocional y la de tu Equipo:

    A través de dinámicas que te ayuden a salir de la empatia cognitiva. Realizando ejercicios que nos conduzcan a la emocionalidad positiva del hemisferio izquierdo. Desarrolla la capacidad de pasar del modo tarea ( Task Force) al modo orientado a las personas (Social Network) y estarás trabajando el desarrollo de tu Inteligencia Emocional.
  7. Amplía tu vocabulario emocional:

    Lee mucho sobre emociones y observa vídeos para aprender a identificarlas. Descubre los conjuntos de emociones que hay detrás de un sentimiento y aprende a nombrarlas. Descubre que emociones te acercan más a los demás y te ayudan a sentirte mejor.

“La raíz de todo bien reposa en la tierra de la gratitud.”— Dalai Lama

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